
Por casualidades de la vida, anoche estuve en el concierto 'Leyendas de Fuenlabrada', en la Sala El Grito de la localidad madrileña. Allí actuaron durante toda la tarde-noche grupos como Oro Negro, Las Bragas Blues Band, Diarreitor, Heimdall o Aleister, conjuntos nacidos en Fuenlabrada con más o menos éxito. Pero el verdadero concierto estaba con Stravaganzza, la banda de Leo Jiménez, que presentaba su último disco Raíces.
Y aquí vengo a hacer pública mi disconformidad con lo que ha hecho este grupo, que se hace llamar grupo de rock cuando realmente hacen música más propia de la ópera, más parecida a Il Divo (con todos los respetos) que a lo que habitualmente había venido haciendo Leo con sus anteriores bandas. Perfecto, si pretenden hacer este estilo de música, es respetable que la hagan; pero que no se vendan como una banda de metal, porque hace tiempo que dejaron de serlo. Gritar sin desafinar no conlleva ser un grupo de heavy.
Letras y sonidos repetitivos, con un cuarteto de cuerda que eclipsa al guitarra Pepe Herrero y al bajista Patricio Babasasa, más conocido como Patrik, que en prácticamente ningún momento dejan su sello con algún solo. Con un estilo que coarta la actuación de ambos y únicamente deja lucirse a la voz de Leo, portentosa, como siempre, pero totalmente desaprovechada. La voz que hace que aún haya gente que los siga, pero que combinada con un acompañamiento en condiciones daría muchísimo más de sí. Hacer metal con sonidos clásicos está muy bien, pero ello no significa acabar con la esencia del estilo, que es exactamente lo que ha hecho Stravaganzza.
PD: Os dejo aquí una de las canciones de este grupo que sí merecen la pena, aunque ni siquiera sea suya...
1 comentarios:
Leo tuvo su momento con Saratoga, tuvo un pequeño momento de lucidez, pero su egocentrismo crece sin parar como el batería de Mago de Oz, o aquella voz cantante del cuarteto maño por excelencia. La voz, actitud y la letra de Bunbury solo son comparables a su ego, al igual que Leo, una voz demasiado aguda para mi gusto y un ego desmesurado para lo que ha podido llegar a ser. ¿Qué es ya su cuarto grupo?
Publicar un comentario en la entrada